A diario los veterinarios clínicos de perros y gatos aplicamos vacunas, pero
persisten en nuestros consultorios las consultas por enfermedades prevenibles por
vacunas, ya que no vacunan a sus mascotas, no completan
su cuadro de vacunación, algunos pacientes vacunados se enferman y por último
algunos pacientes sufren reacciones post vacunales indeseables. Es decir que por
más que sea la vacunación un acto conocido sigue habiendo un margen de
fracaso y un margen de temor: el miedo a fracasar, a que la vacuna no inmunice, a
que la vacuna haga mal. Para que esto suceda hay razones de la vacuna en si
misma, razones de los pacientes, razones de los propietarios y razones o
responsabilidades de nosotros, los veterinarios.
La consulta que trae al cachorrito a vacunarse no debe ser considerada a mi criterio
como un mero trámite sino como una oportunidad: no sólo de asegurarnos de que
el cachorro esté sano o sea realizar una buen examen clínico sino de conversar con
el propietario sobre la vida, los hábitos del hogar, dar indicaciones sobre
desparasitaciones, paseos, prevención de enfermedades transmitidas por vectores,
etc. Conducta de los perros, relaciones con los distintos integrantes de la familia,
etc.
Hay una serie de conceptos que todos conocemos pero sobre los que conviene
reflexionar: Vacunar no es lo mismo que inmunizar y tener un título serológico no
es sinónimo de estar protegido. Si bien vacunadores o criadores pueden realizar la
aplicación las vacunas deben estas ser prescriptas, es decir que cuando y
como aplicarlas debe ser decidido por el médico veterinario de cabecera y
consignado por escrito con nuestra firma y sello. El plan vacunal es un acto médico
debe prescribirse para cada individuo con las fechas necesarias para que la familia
sepa cuantas veces y en que fechas deben traer al perrito al consultorio. La
comprensión de la necesidad e importancia de los refuerzos nos asegurará el
cumplimiento del plan vacunal sin el cual no se criará un perro sano.
No obstante los posibles inconvenientes que pueden ocurrir en forma ocasional, las
bondades de las vacunas deben ser explicadas a los propietarios. Más aún respecto
de las zoonosis (rabia, leptospirosis) la correcta vacunación de las mascotas
constituye un seguro de salud para su familia humana y para la población humana
y animal.
Referencias bibliográficas:
Ford, R. Vacunas y vacunaciones, Intermédica 2004BS AS
Green, C. Enfermedades Infecciosas del perro y del gato 2008, Intermédica BS AS
Pérez Tort G.: Vacunas y vacunaciones: aciertos y fracasos 2011.
Roth J A:Mechanistic bases for adverse vaccine reactions and vaccine failure. Adv,
Med Vet. 41: 681-700 1999.